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viernes, 29 de marzo de 2013

Mi experiencia en el Club de la Cometa


El viernes pasado estuve en el Club de la Cometa y desde entonces estoy buscando un huequecillo para poder escribir sobre ello, ya que fue una experiencia inolvidable. Imaginar la situación, ahí estaba, delante de un montón de niños expectantes de ver qué les tenía que decir y yo… sin saber cómo tratar ante ellos el tema del cáncer. Marisa López Soria me presenta, les saludo y un niño con la mano bien arriba me prepara el terreno “¿Sabes? Queremos que nos cuentes las cosas como son, porque no somos tontos, ni nos gusta que nos hagan sentir así. A veces no nos cuentan las cosas, pero nosotros nos damos cuenta y luego nos sentimos mal, incluso nos podemos llegar a enfadar”. Me quedé a cuadros, conozco a decenas de adultos incapaces de hablar con tanta claridad, así que me lancé de lleno al asunto. “¿Sabéis lo que es el cáncer? Me gustaría que me explicarais vosotros mismos lo que es”. Cinco o seis manos levantadas, doy la palabra y me vuelvo a sorprender. “Es una enfermedad muy dura que normalmente no se suele curar” Me dice el primero. “El cáncer es cuando tienes un tumor y es maligno, cuando las células de una parte de tu cuerpo se reproducen más rápido de lo normal” Añade otro… y así siguieron las respuestas (unas más acertadas que otras). Le doy la razón al segundo, pero le hago un inciso al primero: “Sí, es una enfermedad muy dura, pero te equivocas, muchas veces sí que se puede curar, mirad, yo tuve cáncer y aquí estoy ¿A que me veis bien?”

La charla duró sobre una hora, les leí un par de capítulos de mi nuevo libro y uno del antiguo. El tiempo se pasó volando, fue una experiencia muy especial. Me frieron a preguntas y como premio final una niña interpretó “El Himno de la Alegría” con la flauta y un chico una pieza de violín. Eran sus regalos para mí, me hicieron sentir muy feliz. Y para acabar… cuando creía que ya nada podía sorprenderme, termina la charla y vienen todos corriendo hacia mí, a pedirme que les firmase sus anotaciones o sus carpetas y comentarme sus sensaciones. “Eres súper positiva y muy optimista, me ha encantado.” Me comentó una chica. “Lo que más me ha gustado es cómo explicas las cosas, usas palabras sencillas que todos podemos comprender.” Me dijo otra… Estaban encantados y yo más que ellos. ¡Qué bella experiencia! No me importaría repetir.